En un club de lectura, un grupo de senderismo, una asociación de barrio. Hay más puntos de conexión que el tema que os une. Afín los saca a la luz en cada reunión.
Los grupos locales funcionan porque todos comparten algo. Pero ese algo tan concreto a veces impide descubrir todo lo demás que también tienen en común.
El tiempo juntos se va en lo que se vino a hacer. Las conversaciones más interesantes quedan para "luego", que muchas veces es nunca. El grupo conecta en torno a la actividad pero no más allá.
Entrar en un grupo ya consolidado es difícil. Los lazos ya están formados. Los nuevos participan en la actividad y se van sin haber conectado con nadie en particular.
Todos hacen senderismo. Pero algunos también practican fotografía, otros trabajan en el sector medioambiental, otros buscan compañeros de viaje. Sin Afín, eso nunca sale a relucir.
Grupo de senderismo de 40 personas, salida mensual. La nueva integrante que acaba de llegar a la ciudad ve que hay tres personas en el grupo que trabajan en su sector y viven en su barrio. Sin Afín, habría tardado meses en descubrirlo.
No hace falta reorganizar nada. Afín funciona en paralelo al evento habitual. Al acabar, tienes datos sobre las conexiones que se formaron y qué intereses compartía el grupo.
Pruébalo primero en pequeño: gratis para grupos de hasta 30 personas.
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